

Todos deseamos desarrollarnos como personas y profesionales para así alcanzar una vida llena de felicidad, amor y dinero, sin embargo RAMON no podía decir que quería lo mismo para su vida, un accidente lo dejó parapléjico cuando este era joven y de ahí en adelante ya no podía hacer nada solo, siempre dependía de alguien para poder hacer sus quehaceres cotidianos, hecho que lo atormentaba profundamente, por lo que consideró que lo mas justo para él era vivir o morir con dignidad, fue por esto ultimo que en lo único que pensaba era en la EUTANACIA.
En nuestra opinión su petición es valida, debido a que cada uno es dueño de hacer lo que desee con su vida, cada persona es autónoma y tiene la madurez suficiente para poder decidir lo que es correcto y lo que no en su diario vivir.
Pensamos que la EUTANACIA se justifica en casos puntuales, como por ejemplo, cuando la calidad de vida, la dignidad y la autonomía del solicitante se vea afectada y/o interrumpida por algún hecho desafortunado del destino, como es en el caso de Ramón.
Sin embargo debe ser el propio afectado y no sus familiares quien decida que es lo que se debe hacer, ya que sus personas cercanas pueden hacer llevadero el dolor de la perdida del ser querido, en cambio el sufrimiento, el dolor y el sentirse inútil es mucho mas duro y prolongado en la persona directamente afectada.

