jueves, 26 de noviembre de 2009

CAPITULO TERCERO HAZ LO QUE QUIERAS


La libertad no es sólo decidir, sino darse cuenta qué se está decidiendo. Por ello ésta es sólo válida cuando se ha pensado dos veces: con el primer pensamiento se descubre el motivo y con el segundo se cuestiona el mismo. "Nunca una acción es buena sólo por ser una orden, una costumbre o un capricho”, a veces con eso basta, pero casi siempre necesitamos del razonamiento para determinar si es o no conveniente hacer o decir algo. Todo esto forma parte de crear nuestra propia vida y no vivir lo que los otros crean por nosotros. "Moral" son aquéllas pautas o normas que consideramos válidas, mientras que la ética se encarga de cuestionar por qué lo son. Hay cosas buenas y malas que nada tienen que ver con la moral y de las cuales conocemos precisamente su utilidad; tratándose de seres humanos, sin embargo, resulta difícil esta clasificación, pues ignoramos para qué sirven. Lo único que se sabe es que la ética está basada en una sola frase: "Haz lo que quieras"

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